Menu Blog
  • 14 Mar 2019
  • 105
Rosales, todo el año

Ningún hogar está completo sin el jardín ideal para jugar, pasar un sábado de carne asada o simplemente descansar. Para tener ese pedacito de naturaleza, necesitas darle las plantas que a ti te gustan. Por ejemplo, las rosas. 

 

Las rosas son un mundo especial de la jardinería. Tienen un idioma propio, fragancias individuales, formas muy distintas. Cuidarlas no es cosa fácil: 

  • Sin suficiente sol, serán larguiruchas y débiles, ahiladas. 
  • Soportan el riego escaso, pero se pueden quedar sin agua por mucho tiempo, o pierden algo de su turgencia.
  • No se pueden multiplicar con esquejes o semillas porque no conservan las características originales. El método ideal es el injerto.

 

Su color y forma siempre llaman la atención, pero, a veces, son difíciles de cuidar. Por eso, hoy te preparamos unos pequeños consejos para que las rosas nunca falten en el jardín de tu hogar Tierra y Armonía

Refloración

La clave de la refloración (conseguir segundas y terceras floraciones) es podar tus rosales después de la floración. Tienes que eliminar las flores marchitas o los ovarios fecundados, casi al instante. Eso, una nueva poda para que la planta pueda tener nuevos frutos (sobre todo, después del invierno). 

Si los rosales ya formaron algunos ovarios fecundados después de la marchitez, elimina los vástagos con un par de yemas (o pisos de hojas) de abajo hacia arriba. 

Sólo tiene que ser un trabajo delicado cuando el rosal tiene frutos nuevos, o rosas viejas. En este caso, usa tijeras de podar para cortar cada tallo floral, cerca de la inserción al tronco principal –corta en el entrenudo (la parte del tallo entre dos yemas)–, y dejar 2 o 3 yemas para que formen nuevas rosas. 

 

Rosas antiguas

Las rosas antiguas se tienen que cortar después de la floración, cortando los ramilletes de brotes pasados. Es ahí donde se alojan estas corolas que casi nunca aparecen aisladas, o por separado. 

Las rosas antiguas no son aptas para corte con tallos largos porque no los producen. En este caso, es mejor podar los rosales con una podadera de una mano, en lugar de usar tijeras de dos manos. 

rosas antiguas

 

Escaramujos

Algunas clases de rosas antiguas son las gallica, damascena y rugosa. La rosa primigenia puede ser canina (escaramujo). Esta última puede mantener su esplendor hasta en invierno, si se cuidan y respetan. 

escaramujos

Elimina los chupones (o bordes) de las bases. Son los brotes que emergen bajo el injerto del rosal –si no los tratas, tu rosal podría convertirse en una simple zarza–. Los puedes reconocer porque los tallos más fuertes y espesos, no florecen, su tono es verde claro y surgen directamente del suelo.

Hay algunos chupones que se quedan bajo tierra, pero también tienen que podarse. Sólo necesitas descubrirlos con una paleta de jardín y cortar con tus tijeras de jardín. Después corta el tallo que está pegado al tronco principal. 

 

Ya lo tienes. ¿Por qué no empiezas a llenar tu jardín Tierra y Armonía con rosas brillantes y saludables? Nuestra mayor recompensa es la satisfacción que nos expresas al momento de vivir la experiencia que creamos para ti.  

Dejanos tu opinion
comentarios (0)