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  • 16 Abr 2021
  • 78
Consejos para iniciarte en la meditación

La meditación nos ayuda a tener paz interior, reflexionar y estar tranquilos antes las dificultades que se nos puedan presentar. Esta actividad es de mucha ayuda, pero para poder beneficiarnos al máximo se debe realizar de forma adecuada y las condiciones correctas. Para que puedas empezar en esta actividad, te compartimos algunas recomendaciones. 

¿Por qué hacer meditación?

La meditación es el acto de alterar nuestro estado de conciencia para desocupar nuestra mente de pensamientos y así experimentar calma y tranquilidad. Con esto logramos vivir plenamente el momento presente y conectarnos con la fuente interior de nuestro ser. Además, es útil para el manejo del estrés y la enfermedad. 

La meditación se utiliza como método para cultivar el potencial de nuestra mente y así mejorar la atención, energía, sosiego, lucidez y compasión. 

 

Cómo empezar la meditación

Al inicio, lo importante es no preocuparse por la técnica o si se está haciendo de la forma correcta, la clave es construir el hábito; siendo paciente con el proceso y con uno mismo. 

Respiración

La respiración es la fuente de la vida, la conexión entre el cuerpo y la mente. Para empezar, observar nuestra respiración, prestar atención a la nariz y cómo nos imaginamos que entre el aire por ello y hacia dónde se dirige así como fijarse cómo sale. 

 

Tiempo

Cuando estamos empezando con la práctica de la meditación, lo ideal es hacerlo en periodos de tiempo cortos, integrados en la rutina del día a día. Al inicio, entre cinco y diez minutos es suficiente, e incluso con un minuto basta. 

 

Comodidad

La comodidad es esencial y para ello la elección de la ropa y el lugar será fundamental. Lo mejor es buscar un sitio sereno y tranquilo, con luz tenue, sin alguna molestia o distracción y donde podamos adoptar una postura cómoda. 

La mejor postura es la posición de loto, es decir, sentados con las piernas cruzadas y cada pie situado encima del muslo opuesto. En caso de que nos resulte un poco incómoda, se pueden colocar unos cojines debajo de los glúteos o de ser necesario buscar otra postura que nos permita tener la espina dorsal erguida, incluso sentados en una silla

 

Sin miedo al fracaso

El fracaso es parte de cualquier proceso de aprendizaje, y es natural que perdamos la concentración y debamos retomar la atención constantemente. Comprender que esto es parte del proceso y no desanimarse, sin juzgarse ni recriminarse por ello. 

Lo esencial es reconducir la mente tantas veces como se desconcentre, tantas veces habrá que redirigir la atención a aquello que nos hemos propuesto. 

 

Un ejercicio básico

Para hacer un primer intento y empezar la meditación, te compartimos una serie de pasos para empezar este ejercicio: 

1- Elegir ropa cómoda y dirigirse al lugar reservado. Asegurarse de no ser interrumpidos por el teléfono, visitas o alguien de la familia. 

 

2- Empezar con tres minutos de respiración, hasta que el cuerpo y mente estén relajados. 

 

3- Las primeras veces meditar sentado para evitar dormirse. Elegir una silla cómoda y mantener una postura relajada pero con la espalda recta y los pies sobre el piso. 

 

4- Prender una vela y  ponerla al frente, a una distancia aproximadamente de uno o dos pies. Empezar a meditar concentrándose en la llama, sin pensar ni mirar nada en particular. 

 

5- Durante la sesión tendremos diferentes ideas y pensamientos en la mente. Contemplar esos pensamientos por un segundo y luego sutilmente dejarlos de lado. Si regresan, sólo dejarlos pasar y despedirlos una vez más. 

 

6- Practicar todos los días por cinco minutos. Agregar dos minutos de práctica por cada semana completada. 


Ahora que sabes cómo iniciarse en esta actividad, practica la meditación constantemente para que tu mente y cuerpo estén en paz, ayudando a mejorar la salud y teniendo un mejor estilo de vida.

 

Con apoyo de About Español & La Vanguardia

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